YE LO QUE HAY

Palabras por palabras.

Published by Anónimo under on 19:57
Le falta algo a este blog, una parte muy importante de él.

Estoy sorprendido de cómo me tiene absorbido esta bitácora. Siempre me costó compartir mis sentimientos y vivencias personales. Nunca fui buen cliente del servicio postal cuando la misiva en sobre y con sello era prácticamente la única forma de comunicarse a distancia, incluso cuando ya no había hogar sin aquel artilugio de dial giratorio no lo utilizaba mas allá de lo indispensable. Hoy en día, con todo el mundo al alcance con solo buscar en el bolsillo esa central de comunicaciones en la que se ha convertido el increíble invento del Sr. Graham Bell, incluso así, son contadísimas, me sobrarían dedos de una mano (¡prometo que solo tengo cinco!) las personas que reciben mis llamadas para contarles mis penurias o alegrías.

Hace algún tiempo, sin embargo, me acostumbré a expresar por escrito mis sentimientos ante la imposibilidad de trasmitirlos verbalmente. Aquello, de alguna manera, me liberaba. Imaginaba una conversación a dos donde solo había palabras sobre un papel. Llegó el blog, casi por imposición de Jose Luis, y lo que en un principio solo iba a ser el soporte para relatar cuestiones más o menos triviales, acabó siendo el sustituto de aquellos terapéuticos monólogos con destinatario indefinido.

Pero, como decía, me falta algo para que el blog me resulte completo y necesito vuestra ayuda ¡necesito vuestros comentarios! Creo que todos los que escribimos en estos cuadernos virtuales lo necesitamos. Podemos poner contadores de visitas, programas que nos den información sobre cuánto y cuando nos visitáis y cuarenta mil inventos similares más, pero eso no dejan de ser más que números. Son vuestros comentarios los que enriquecen nuestros blogs y a la vez os hacen parte de ellos. No somos exhibicionistas que obtengamos placer mostrando impúdicamente nuestros pensamientos o inquietudes. Únicamente nos mueve un afán de compartir, de comunicarnos con vosotros y vuestros comentarios son una recompensa.

Mis mensajes, a veces, los escribo pensando en un destinatario en concreto y sin embargo los hago públicos, no sin cierto pudor, en el convencimiento de que alguien verá reflejado en ellos su mismo sentir. Otros simplemente son palabras lanzadas al viento para que sean recogidas por cualquiera que se tome la molestia de hacerlo. En cualquier caso son vuestros comentarios el autentico colofón a lo escrito.

Esto, al fin y al cabo, no deja de ser un gran patio de vecinos donde unos y otros sacamos mil temas de conversación. Así que, por favor, comentad, comentad.

P.D. Doy las gracias desde aquí a todos los que me habéis honrado dejando parte de vuestro tiempo escribiendo vuestros comentarios en este blog. Algunos escribís el vuestro y conocéis bien el valor de un simple comentario.