Necesito una señal.
Published by Anónimo under on 11:30Cada comienzo de año parece ser norma revisar todas esas cosas que tenemos pendientes de cambiar en nuestra vida y decidir firmemente ponernos manos a la obra para llevar algunas de ellas a cabo.
Mi lista para este año es muy breve. No tengo que bajar de peso, ni dejar de fumar, las más habituales parece ser, si acaso tomarme la vida un poco menos en serio y disfrutar de lo que se me permita.
Tan solo hay algo que me preocupa. Algunos de los deseos para mi vida no dependen de mi, ni siquiera dependen de otras manos, dependen de las circunstancias, de ese caprichoso destino que al final de la vida, cuando toca echar cuentas, habrá hecho que esta haya sido una buena o mala existencia. Tengo miedo a la frustración, a ver como las ilusiones se alejan cada vez más y como queda menos tiempo para alcanzarlas.
La entrada de año no me resulta un momento especialmente complaciente. Echo la vista atrás y veo todo lo que va quedando por el camino. Si miro hacia delante sé que mi destino es solo un espejismo, que solo queda caminar y caminar, procurando equivocarme lo menos posible a la hora de elegir en cada cruce que se me presente. Igual que aquellos magos de oriente, necesito una estrella que me guie, necesito una señal.
Creo que hoy me he levantado pesimista. ¿Será porque soy un año más viejo?
Justo lo que decía, definitivamente, mi propósito para este año debe ser tomarme la vida menos en serio pues, como dicen, total no vamos a salir vivos de ella.
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P.D. Mi nivel de peptidos opioides debe estar por los suelos. Menos mal que el domingo ya está ahí y toca salida en bici.